22 de noviembre de 2014

DIGITAL


Istanbul
1991

1988

Suedehead

Alcanzando un mundo mejor

Divino César de Marcoleta
sucio por fuera
limpio por dentro



Love is in the air




Me dejaste sin palabras


Gira hasta llegar al núcleo del amor





"Yo vine aquí para cantar y para que cantes conmigo"
fotografía: R. Ramos 1980



"Yo estuve en Florencia cuando la redondez de la tierra se impuso y la línea del horizonte cayó por los suelos, todo se volvió profundidad, conocimos la distancia, la atmósfera permitió el volumen y la luz tomó contacto real por primera vez con las cosas, mostrándonos en su roce la esencia de las mismas." 



Superando su pensamiento



¡Cállense!
no existe otro momento más que este



Time Square, New York 1987-2014
Alfredo Jaar, Chile 1956




"Quienes no encontraban en este mundo casi nada que necesitara de susurros"
24 de septiembre de 1896


No existe el error, sólo el doble reflejo



Te recuerdo Harald Edelstam


Los gestos perdidos
1963, Valdivia - 2014, Santiago


Aquí fui castigado
Aquí fui salvado








"Y así remamos, barcos contra la corriente, 
arrojados sin cesar hacia el pasado"






No, gracias


La bella integridad al rojo vivo







Ser o no ser
Da...Da...Da...


"Porque sabemos que sin el fuego, 
humo no habrá..."
Santiago, 1973.


El origen recobrado


La sal y el agua








No soy la única que espera


Digital



En "la ciudad del amor"


Todo fracasa sino se sigue el camino del amor

La conciencia digna








"Convertir el ultraje de los años en una música, un rumor y un símbolo"




"Cercano a la pequeña Senda"






 Gabrieka




Arrau



MAGDALENA MIRA





 1988




















































































































EL TREN HACIA EL OLVIDO


Santiago de Chile




Primera exposición, 1986.




 Pintura sobre papel, 1986.


En la inauguración con mi profesor Augusto Barcia, 1986.



 Galería Espaciocal, 1988.





Scottie Scott, compositora del tema musical 
"El tren hacia el olvido" grabada por Los Angeles Negros. 
Atrás un detalle de mi pintura "El Idiota", 
en alusión a una novela de Dovstoievsky.

Santiago, 1988
.

      Bienal de Valparaíso, 1989.


Galería Espaciocal, 1989.



Arica, 1990.


   Sala San Marcos, Arica 1990.

PINTURA,
ESCULTURA,
COLLAGE

La obra de Ana María Diharce (Santiago de Chile, 1964) puede dividirse en tres ciclos creativos, correspondiendo cada uno más o menos a una década. El primero de estos comienza con su ingreso a la Facultad de Artes de la Universidad de Chile en l982 y culmina a principios de la década siguiente. En estos primeros años, aunque incursiona tanto en el grabado como en la escultura, será la pintura su campo de experimentación y su vehículo de expresión. En pinturas de mediano y gran formato sobre diversos soportes irá plasmando las primeras directrices de su decálogo ideológico y plástico: La materia pictórica como protagonista fundamental en detrimento del tema, prescindencia de la figuración, preferencia por los colores rebajados y rechazo absoluto de toda estridencia.
En el ciclo siguiente, enmarcado en los años noventa, aunque no abandona del todo la pintura, se vuelca con intensidad hacia el trabajo escultórico. El resultado es una larga serie de pequeñas esculturas realizadas a partir de materiales desechados, corroídos y erosionados. Clavos oxidados, trozos de madera de demolición, pedazos de vidrio recogidos en la calle, restos de alambre, etc., se transformaron en un centenar de pequeños totems de impecable factura, la mayoría antropomorfos.
A pesar del salto de una disciplina a otra y de la reducción evidente de los formatos, en estas dos primeras etapas de su evolución artística Ana María Diharce no modificó en absoluto el substrato ideológico de su quehacer . Tanto en las pinturas como en las esculturas se pueden “leer” las mismas reivindicaciones : Oposición a la estética reluciente de la sociedad de consumo, un respeto religioso por los materiales con que trabaja y una cercanía manifiesta con la estética y la cultura de los pueblos americanos originarios.
El tercer ciclo, que nace junto con el nuevo milenio y se extiende hasta la actualidad, nos muestra a una artista que ha desembocado en una tercera forma de expresión, forma que en apariencia supone una innegable ruptura con el pasado, pero que al ser estudiada con mayor profundidad se devela en perfecta armonía con el camino andado. Esa forma es el collage.
Con intermitencias, el collage no ha dejado de estar presente en el arte occidental desde su irrupción en escena de la mano de cubistas y dadaístas a principios del siglo pasado. Renació como recurso del Arte Pop, y tuvo su última erupción social con la revolución punk. Esta permanencia no ha de sorprendernos si tenemos en claro que el arte se nutre del mundo circundante, y que las imágenes impresas, por su variedad y sobretodo por su abundancia ya forman un universo paralelo respecto de la “vida real” llegando a imbricarse irreversiblemente con esta.


Marcelo Olivares Keyer
Licenciado en Teoría e Historia del Arte






2013